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Mónica, la profa de castellano

Datos biográficos principales de Machado

ANTONIO MACHADO (1875-1939)

Nació en Sevilla, hermano del poeta Manuel Machado e hijo de un notable intelectual y experto en folklore andaluz; vivió luego en Madrid, donde estudió. En 1893 publicó sus primeros escritos en prosa, mientras que sus primeros poemas aparecieron en 1901. Viajó a París en 1899, ciudad que volvió a visitar en 1902, año en el que conoció a Rubén Darío, del que sería gran amigo durante toda su vida. En Madrid, por esas mismas fechas conoció a Unamuno, Valle-Inclán, Juan Ramón Jiménez y otros destacados escritores con los que mantuvo una estrecha amistad. Fue catedrático de Francés, y se casó con Leonor Izquierdo, que murió en 1912. En 1927 fue elegido miembro de la Real Academia Española. Durante los años veinte y treinta escribió teatro en compañía de su hermano, estrenando varias obras entre las que destacan La Lola se va a los puertos, de 1929, y La duquesa de Benamejí, de 1931. Cuando estalló la Guerra Civil española estaba en Madrid. Posteriormente se trasladó a Valencia, y Barcelona, y en enero de 1939 se exilió al pueblo francés de Collioure, donde murió en febrero.

SU TEORÍA POÉTICA.- En algún momento A. Machado dijo que la poesía es “la palabra esencial en el tiempo”. Con esta definición quería sintetizar su doble objetivo: captar la esencia de las cosas, a la vez que el fluir del tiempo. Más adelante precisó: “La poesía es el diálogo del hombre, de un hombre, con su tiempo”. Esto es, la poesía no podía hacerse de espaldas a la realidad, sino justo al contrario: había que situarse en l mundo con el propósito de trascenderlo.

Obra

La obra de este autor es un magnífico ejemplo de cómo Modernismo y 98 muchas veces se solapan y y coexisten en un mismo autor. En su producción se distinguen tres etapas. La primera se identifica con su periodo modernista. La segunda corresponde al periodo de los poemas castellanos, de la preocupación por España, donde se observa un acercamiento con los autores del Grupo del 98. En la tercera predomina la preocupación filosófica y folclórica.

1.- ETAPA MODERNISTA

Dentro de la primera etapa encontramos Soledades (1903), su primer libro de poemas, en el que se percibe la influencia de Verlaine y del modernismo simbolista. Desde un punto de vista temático, presenta un tono intimista, con el que el poeta expresa sus reacciones frente a “los universales del sentimiento”: el tiempo, la muerte, Dios, la naturaleza. Así pues, los temas utilizados son el paso del tiempo, la muerte, los sueños, el recuerdo y la juventud perdida. Se expresan las reacciones del yo poético ante la naturaleza y ante sí mismo (en forma de otro, es decir, se desdobla su personalidad).

En su versificación hay una presencia reveladora de versos dodecasílabos y alejandrinos, junto a algún ejemplo de métrica basada en pies acentuales; en definitiva lo típico del movimiento modernista.

Este poemario fue ampliado en 1907 con el título Soledades, galerías y otros poemas. Machado suprime muchos de los aspectos formales del Modernismo e incorpora nuevos poemas. En la sección “Galerías” los poemas son breves y destacan por su poder evocador y gran simbolismo, por último en “Otros poemas” da una mirada hacia el mundo exterior y agudiza el recuerdo de su niñez.

Por otra parte, hay que subrayar la influencia del simbolismo francés que se basaba en la ruptura de la imagen poética tradicional, pues el ‘objeto imaginario’ no designa un objeto real y tangible, sino un estado de ánimo, una emoción subjetiva.

De modo que aparecen, entre otros, símbolos como:

> El “jardín” = la infancia, la juventud perdida. El “parque” = lugar melancólico, triste.

> La “fuente” tiene diversas connotaciones: 1) el murmullo del agua de la fuente = la niñez; 2) el sollozar del agua = el fluir de la vida, el paso del tiempo; 3) el agua que reposa quieta en la taza de mármol = la llegada de la muerte.

>El “camino” = la vida en dirección a la muerte; pero también puede ser las “galerías” del alma, cuya meta final es siempre ignorada por el poeta.

> La “tarde” tiene siempre una significación temporal: a) tarde tranquila que alienta a la memoria a “soñar” serenamente; b) tarde cenicienta y mustia que provoca amargas reflexiones sobre la muerte.

El tema principal que marca esta etapa “modernista” de Machado es el sueño como una válvula de escape del inevitable paso del tiempo y poder volver, aunque sólo sea de modo poético, a la infancia y juventud perdidas. En este tema se observa la influencia de las teorías del filósofo francés Henri Bergson y su concepto del tiempo como “aliento vital”, como noción plenamente subjetiva y emocional.

2.- ETAPA «NOVENTAYOCHISTA»: CAMPOS DE CASTILLA (1912)

Este libro de poemas ha sido definido como la contribución de Machado al “espíritu del 98”: apertura al entorno social y humano, sentimiento histórico y nacional, etc. Este cambio de actitud está relacionado con algunos hechos biográficos: abandono de la vida bohemia por la serena vida de un catedrático de Instituto en Soria; el matrimonio con la jovencísima Leonor Izquierdo; la enfermedad y muerte de la esposa en 1912, etc. Después, el desconsolado viudo se traslada a Baeza, donde compone nuevos poemas, incorporados en la 2ª edición de Campos de Castilla.

Por su temática podemos clasificar los poemas de Campos de Castilla en cinco grandes grupos:

> Poemas cuyo núcleo principal es el paisaje, ya sea desde un nivel puramente descriptivo, ya en torno a los habitantes de ese paisaje. Frente al paisaje simbolista (la fuente, el jardín, la estancia familiar, etc.) de Soledades Machado se detiene ahora al que contempla en Soria y en Baeza: el río Duero, las encinas, los robles, los álamos, la árida meseta castellana, los olivos, etc. Esto implica que el paisaje ya no es una “invención” dependiente del estado emocional y estético del poeta, sino que ahora, por contra, las emociones se adaptan al entorno geográfico que habita el autor.

También analiza Machado los habitantes de ese paisaje, conectándolo al tema de la decadencia de España: la raza de héroes ha degenerado en unos aldeanos inmersos en la superstición, la ignorancia, la envidia y las malas pasiones que culminan en el asesinato o como él mismo dice en el “cainismo”, narrado en el extenso romance, de La tierra de Alvargonzález. En esta línea destacan poemas como A orillas del Duero, Las encinas, Por tierras de España, El dios ibero, Campos de Soria y Los olivos.

> Poemas de preocupación existencial y filosófica. En ellos refleja su angustia vital ante la monotonía de la vida provinciana en Soria y Baeza, aumentada por la visión de la desolada meseta castellana. En los Proverbios y cantares mediante breves proverbios y sentencias, Machado enuncia sus preocupaciones éticas, filosóficas y morales (denuncia de la hipocresía, la incultura...) así como su concepción del tiempo, la muerte y la fugacidad de la vida. También destacan poemas como Meditaciones rurales, Poema de un día y Parábolas.

> Poemas de intención sociopolítica o de análisis histórico de la sociedad española. Este tema está relacionado con la visión de la degeneración moral de los pobladores del paisaje castellano y se observa los orígenes regeneracionistas y krausistas de Machado: la solución al problema nacional reside en la educación, la cultura y la renovación ética de los individuos, tanto como en la supresión de las injusticias económicas y sociales. Por otra parte, Machado plantea el tema de las dos Españas (“Españolito que vienes/ al mundo te guarde Dios./ Una de las dos Españas/ ha de helarte el corazón”): 1) la “vieja” España, retratada en Del pasado efímero, de las tradiciones, del catolicismo basado en la intolerancia y el despotismo, de los señoritos y caciques; 2) la “otra España”, la del Mañana efímero, del “cincel y la maza”, de los humildes, los trabajadores, los jóvenes inquietos.

También, en la segunda edición aparece el tema del antibelicismo como en España en paz donde celebra la neutralidad española en la Primera Guerra Mundial, aunque Machado sea aliadófilo.

> Poemas de tema religioso. Machado en poemas como La saeta muestra sus sentimientos religiosos; en este caso, frente a la fe popular manifestada en la Semana Santa sevillana, Machado expresa su pensamiento personal acerca de Dios y de Cristo, que está marcado por la ideología krausista y una exaltación del Jesús “hombre” e incluso el Jesús “resucitado” frente al Nazareno crucificado. En algunos de los Proverbios también incluye el tema religioso desde una perspectiva existencial: soñar con Dios o “pelearse” con Él al modo de Unamuno.

>Poemas amorosos. A raíz de la enfermedad y de la muerte de Leonor, Machado expresó en varios poemas sus sentimientos de incertidumbre y esperanza (A un olmo seco), cuando su esposa estaba aún con vida, y cuando ésta fallece, no podrá contener su dolor y llanto (poemas del CXIX al CXXIV de Campos de Castilla).

ÚLTIMAS OBRAS

La muerte de Leonor le produjo una intensa crisis creadora (como dijo en un poema, “se ha dormido la voz en mi garganta”). Machado empieza a concentrar su mente en la filosofía y no escribe su siguiente libro hasta 1924,Nuevas canciones; se trata de un conjunto de poemas breves, de tema muy diverso, del que destacan nuevos Proverbios y Cantares que confirman su preocupación hacia la filosofía, así como rememoraciones de Soria y descripciones del paisaje andaluz.

A partir de aquí cultiva mucho más la prosa (Juan de Mairena., sería la mejor prueba de ello); y no publica independientemente nuevos libros de versos, salvo las sucesivas ediciones de Poesías completas donde incluye nuevos poemas como el Cancionero apócrifo de Abel Martín, poeta filósofo de su invención, entre los que destacan las Canciones a Guiomar (amores tardíos de Machado con una mujer casada, Pilar Valderrama).

El estallido de la guerra civil aviva la conciencia cívica de Machado que compone sus Poesías de guerra: unos veinte poemas como el dedicado a la defensa de Madrid y sobre todo El crimen fue en Granada en homenaje a García Lorca.

Cómo contar versos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A. El cómputo silábico. Licencias métricas

Las sílabas métricas suelen coincidir con las sílabas fonológicas. Sin embargo, los poetas

utilizan las llamadas licencias métricas:

- sinalefa: cuando dos vocales contiguas de palabras diferentes se computan como una sola

sílaba:

 

yo a la sombra

- sinéresis: como la sinalefa, pero dentro de una misma palabra:

 

Trenza, veleta, poesía.

- diéresis: separación de las vocales que forman un diptongo:

 

con sed insacïable.

- hiato: fenómeno contrario a la sinalefa.

B. El ritmo

El ritmo puede estar producido por elementos diversos:

- el paralelismo (disposición simétrica de los versos);

- la disposición de los acentos;

- el isosilabismo (número fijo de sílabas);

- las repeticiones;

- las pausas:

 

pausa versal es la situada al final del verso; cesura

es la que divide los

hemistiquios

 

de los versos compuestos (los de doce o más sílabas) y que impide la sinalefa;

pausa interna

 

es la que se produce en el interior de un verso.

El encabalgamiento se produce cuando una pausa versal no coincide con una pausa

morfosintáctica: el verso en el que se inicia se denomina

 

verso encabalgante;

el verso donde

termina,

 

verso encabalgado.

Cuando el encabalgamiento termina antes de la quinta sílaba

del verso encabalgado, se denomina

 

encabalgamiento abrupto;

si lo hace después de la

quinta sílaba,

 

encabalgamiento suave.

El primero rompe el ritmo y provoca sensación de

desequilibrio; el segundo, de sosiego. Cuando coincide la pausa versal con una pausa

sintáctica, se produce

 

esticomitia,

que da sensación de equilibrio, serenidad o cansancio.

C. La rima

Es la coincidencia entre dos o más versos de los fonemas situados a partir de la última vocal

acentuada. Puede ser

 

consonante,

cuando coinciden las vocales y las consonantes, o

asonante,

 

si se repiten sólo las vocales.

 

 

 

Comentar un texto narrativo

Comentario de un texto narrativo

El comentario de un texto narrativo comparte muchos de sus procedimientos con los

señalados para los textos poéticos. Concretamente, los de los apartados 1, 2, 3, 4, 5, 7 y 8. En

el caso de que esté en verso, además, hay que realizar el análisis de la estructura externa de

un modo similar (apartado 6). A ello hay que añadir el análisis de los siguientes aspectos,

que se expondrían después del apartado 5:

6.1. Los personajes:

- Redondos o planos.

- Presentación (por sí mismos, por otro personaje, a través del narrador).

- Función (secundario, agente -protagonista, antagonista...-, portavoz del autor).

6.2. El espacio:

- Lugar(es) y ambiente(s) en que transcurre el relato.

- Tipo de espacio: real, simbólico, fantástico, urbano, rural...

- Cómo son las descripciones: minuciosas, poco detallistas...

- Cómo afecta el espacio al argumento, los temas o los personajes.

- Valores especiales del espacio, si los tiene: emotivos, simbólicos.

6.3. El tiempo:

- Época en que acontece.

- Tiempo que transcurre en el relato.

- Desarrollo del tiempo: lineal, saltos temporales o elipsis, retrospecciones, anticipaciones,

acciones paralelas...

6.4. La modalización o punto de vista:

- Tercera persona: narrador omnisciente, narrador testigo, narrador-editor.

- Primera persona: narrador protagonista, yo testigo.

- Segunda persona.

- Modalidad dramática.

Otra pauta de trabajo para comentar textos poéticos

1. Lectura

2. Localización.Podemos localizar el poema atendiendo a varios criterios:

2.1. Relación del poema con el autor (elementos biográficos en el texto).

2.2. Relación del poema con la obra a la que pertenece: elementos (formales y de contenido)

comunes y diferenciadores.

2.3. Relación del poema con otras obras del autor: ¿es un texto representativo? Debemos

destacar todo aquello que sirva para conocer el conjunto de la obra del autor.

2.4. Relación del poema con la tradición literaria: qué hay de tópico o de original en nuestro

texto.

2.5. Relación del poema con el movimiento literario en el que se encuadra: destacaremos los

rasgos más significativos.

2.6. Clasificación del poema en el género y subgénero literario a los que pertenece.

3. Determinación del tema

3.1. Tema principal. Es muy importante, dado que el tema es la idea principal que el texto

desarrolla. Lo enunciaremos de forma breve (a ser posible, en una sola frase de carácter

nominal). Explicaremos qué hay de novedoso o de tópico en este tema.

3.2. Temas secundarios. Enunciaremos y explicaremos otros temas o motivos presentes en

el texto, si los hay.

4. Resumen del contenido

En este apartado respondemos a la pregunta

 

¿Qué dice el autor? Seremos breves y

evitaremos parafrasear el texto. Por supuesto, de este apartado se puede prescindir,

especialmente si comentamos textos breves. Enseñaremos a los alumnos a evitar la

paráfrasis, y empezaremos dando ejemplo nosotros mismos (sí, ya sé que es difícil y que es

una forma cómoda de evitar los problemas de comprensión de los poemas, pero, si no

queremos que los alumnos se limiten a la paráfrasis de los textos, evitémosla nosotros

mismos).

5. Estructura interna

Determinaremos las partes que constituyen el texto y las relaciones que existen entre ellas.

Nos puede servir de guía la existencia de puntos y las divisiones estróficas del poema. Es

imprescindible indicar las líneas o versos que comprende cada parte.

6. Estructura externa (análisis métrico):

Procederemos a medir los versos anotando el número de sílabas de cada uno y el

correspondiente nombre que reciben, poniendo de manifiesto las posibles licencias

métricas.

Analizaremos también el ritmo del poema, teniendo en cuenta la medida de los versos, la

posición de los acentos, las pausas (versal, cesura, interna), y la presencia de

encabalgamiento y esticomitia.

Señalaremos qué versos riman y cuáles no, y cómo es la rima. Daremos el esquema métrico,

con las correspondientes letras (o guiones para los versos sueltos), indicando qué tipo de

estrofa o poema constituye el texto.

7. Análisis de la forma: recursos expresivos

Esta es la parte más compleja del comentario. En ella deberemos identificar los recursos

expresivos utilizados por el autor y explicar su función dentro del texto. Hay que insistir en

que lo importante no es "saberse los nombres" de las figuras retóricas ni enumerar las que

haya en el texto, sino su valor en el mismo. No nos limitemos, pues, a decir a los alumnos:

"esto es una metáfora... qué bonita", "esto es una epanadiplosis... qué nombrecito".

Es también muy importante que se atienda no sólo a la presencia de figuras retóricas, sino al

estudio del empleo de la lengua en el texto, en cada uno de los niveles (así, de paso,

estudiamos morfología, sintaxis, semántica): cantidad de sustantivos o de adjetivos, valores

de las formas verbales, estructuras sintácticas predominantes, pertenencia de las palabras a

un campo semántico determinado, elementos connotativos y denotativos...

Estos recursos se clasifican según el plano de la lengua al que afectan:

7.1. En el nivel fónico.

7.2. En el nivel morfosintáctico.

7.3. En el nivel léxico-semántico.

8. Conclusiones: ¿misión imposible? Puede ser. Enseñadles a sintetizar con el ejemplo. Los

alumnos, por sí solos, no lo harán.

8.1. Resumiremos el significado global del texto como resultado de la integración de los

diferentes planos analizados.

8.2. Podremos expresar cualquier opinión personal y crítica fundada sobre el texto, fruto de

nuestra reflexión sobre el mismo.

*

 

 

Esquema de cómo comentar diversos textos

COMENTARIO DE UN TEXTO POÉTICO

  • Tema: Tema del poema.

  • Estructura interna: Partes en las que se estructura el contenido e ideas.

  • Estructura externa: Clase del poema, nº de sílabas métricas y tipo de rima. Acentuación, comas, repeticiones, paralelismos, anáforas, similicadencias, etc.

  • Análisis del contenido: Tipo de lenguaje, significado del poema, explicación de ideas, recursos estilísticos.

  • Conclusión: Relación del texto con la obra, con el autor y con la obra completa de éste. Localización: autor, movimiento, fecha, título del poema y la obra en la que se encuentra.

    COMENTARIO DE UN TEXTO NARRATIVO

  • Tema: Tema del fragmento.

  • Estructura: División en partes en que se divide en fragmento narrativo así como el contenido de cada parte y las ideas.

  • Análisis del contenido: Explicación de ideas, recursos estilísticos, lenguaje utilizado, etc.

  • Conclusión: Relación del texto con la obra, con el autor y con la obra completa de éste. Localización: autor, movimiento, fecha, título del poema y la obra en la que se encuentra.

    COMENTARIO DE UN TEXTO TEATRAL

     

  • Argumento.

  • Estructura externa: División en actos o jornadas (tres si son comedias y cinco si son tragedias) que a su vez se dividen en escenas, indicadas por la entrada o salida de personajes, cambios en el tiempo, etc.; aunque no suelen dividirse, las escenas se dividirían en conflictos.

  • Acotaciones y diálogos: Diferencias y relación; tipo de lenguaje, forma, estilo, figuras retóricas, información que aportan, etc.

  • Caracterización de los personajes: Quiénes son, qué son, qué hacen, qué dicen, distinción entre personajes protagonistas y otros, y entre personajes dinámicos y estáticos (como en novela).

  • Tema.

  • Comentario de un texto poético

    El poeta es el verdadero hacedor del poema, más allá del autor real al que nos remite el poema. No será, pues, Juan Ramón, quien escriba, sino el poeta. Y pretende comunicar una sensación, un estado de animo: el mismo que a él le llevó a realizar el poema.
    En un comentario poético se deberán tratar los siguientes puntos:
    A.- Estructura externa
    B.- Estructura interna
    C.- Lenguaje poético

    A.- ESTRUCTURA EXTERNA.

        Generalmente, el poema se presentará en verso. ( Hay, por supuesto, poemas en prosa, pero no es el caso en ninguno de los poemarios propuestos, haciendo la salvedad de Luis Cernuda, donde además es minoritario.) El primer cometido será el análisis métrico del poema, con la inclusión de un comentario sobre todos los aspectos métricos: versos, pausas, acentos, rimas y estrofas. Se tendrá en cuenta que algunos poemas no presentan una métrica tradicional, sino el verso libre, el cual no responde a ninguno de los aspectos métricos citados. En los poemarios seleccionados es muy minoritario, pero esta presente. Conviene ir con cautela, pues en algunos autores (  Juan Ramón Jiménez, Cernuda, Neruda, Vallejo ) nos encontramos con versos libres, con métrica tradicional y con una mezcla , a veces, de ambos, pues  el verso libre es un elemento característico de la poesía del Siglo XX, y fueron estos autores los que d dieron ese paso, a veces de forma clara, a  veces, como prueba.
        En el verso, se indicara el nombre, clasificación y origen. ( Ej: el verso alejandrino es un verso de arte mayor, compuesto por dos hemistiquios heptasílabos, de origen  medieval. Fue utilizado por el llamado Mester de Clerecía, en el Libro de Alexandre, obra anónima del siglo XIII , de donde recibió el nombre/) .
        Las pausas finales son las que marcan verdaderamente el verso. El elemento más atractivo, para el comentario, es la presencia de encabalgamientos, motivado por múltiples causas, según el autor y poema, y no se deben pasar por alto.
        No se suele atender a los ritmos acentuales en el poema, aunque sea el elemento primordial del mismo. Probablemente el tiempo del que se dispone no de lugar a su estudio. No obstante, si se puede hacer alusión a ello en casos muy marcados.
        En la rima se hará constar su tipo ( asonante o consonante)  y su esquema, respetando las convenciones más extendidas: identificar la misma rima con la misma letra, mayúscula o minúscula según sean los versos de arte mayor o menor; y señalando con un guión los versos sueltos.. No estaría de más señalar los fonemas que formas la rima en cada caso, si no son muy abundantes.
        Finalmente, se comentará la estrofa. Presenta, en algunos de los autores leídos, una formulación tradicional: soneto, romance, cuartetos, serventesios, décimas, etc... Pero en muchas otras, desde el Modernismo,  aparecen esquemas métricos novedosos, que no responden a ningún esquema fijo, sino a la libre creación del poeta. Habrá que ver la adecuación de la misma al contenido que en ella se expresa.

    Comentario de poesía

    B.- ESTRUCTURA INTERNA.

        En la estructura interna se reflejarán los diversos apartados en que podríamos dividir el "contenido" del poema. Ello supone adelantar, en parte, el significado del poema. No habrá más remedio que hacerlo así, pues el "contenido" de un poema probablemente tiene mucho más que ver con estas cuestiones formales que con las puramente significativas: en otras palabras: si es literatura lo es por la forma externa que ha querido darle el poeta y por la organización de sus materiales lingüísticos. Y no porque su significado sea poético por si mismo.
        Hay que tener en cuenta, consecuentemente con lo dicho ahora, que la estructura interna guarda relación, en muchas ocasiones, con la externa. La división en determinadas estrofas puede indicar una división significativa. ( Así ocurre generalmente con el Romancero gitano de Lorca )
        Por otro lado, la estructura interna puede hallarse determinada en otras ocasiones por la utilización de unos recursos expresivos diferentes en cada una de sus partes. Si se encontraran estos recursos propios del lenguaje poético, facilitaría y anticiparía, de nuevo, algunos elementos que se desarrollaran en el punto siguiente.
        Como se vera, su delimitación es compleja, pues se deben atender a diversos aspectos que se trataran con amplitud en otros apartados. Por ello se aconsejo antes, y se insiste ahora, en la conveniencia de hacer un pequeño esquema previo.

    Comentario de poesía

    C.- LENGUAJE POÉTICO.

        El análisis del lenguaje poético es el apartado más arduo de elaborar. Presenta múltiples rasgos y es difícilmente delimitable, por cuanto los recursos son muy variables, incluso en diferentes poemas de un mismo libro. Además, conviene ir aunando estos rasgos con la estructura externa y con sus valores significativos, pues una enumeración de elementos poéticos sin valor significativo carece de todo interés. (Ejemplo: "el texto presenta muchas metáforas, repeticiones y aliteraciones". ) Y esa explicación tampoco consiste en definir las figuras ( Ejemplo: "la aliteración es la repetición de fonemas" ) Para realizar un buen comentario se deben evitar estas listas y explicaciones que no aportan nada sobre el texto. Habrá siempre que buscar su valor poético.
        Radicará en el uso de de figuras literarias y en el valor expresivo que aporten los materiales lingüísticos. En realidad no son dos aspectos distintos, sino que están funcionando en el mismo plano. La distinción es puramente metodológica.
        Sin pretender la exhaustividad, se pueden apuntar algunos elementos que tal vez sirvan de guía, teniendo en cuenta que no todos aparecerán en un determinado poema. Advertir también que cada poema impondrá el orden en que se comentan estos materiales; por ello, el orden en que aparecen aquí sólo obedece a los diferentes planos de la lengua.

    Fonología.

        El principal recurso fonológico que presenta el texto ya ha sido abordado en la estructura externa, pues todos los elementos métricos son fonológicos.
        Recordar sólo la aliteración, muy presente en los poemarios seleccionados, tiene valores expresivos muy alejados según los casos, dependiendo de los sonidos que se repitan. Recordar ahora su presencia durante todo el modernismo, sin olvidar que puede estar presente en cualquier poema.

    Morfología.

        Un repaso de la Lengua de COU debiera ser suficiente para comprobar que la lengua ofrece múltiples posibilidades expresivas. Sólo aparecerán aquí aquellas que pueden ser más productivas.
    El sustantivo: Los valores expresivos del sustantivo radican más en su significado que en sus aspectos morfológicos. Tal vez, el único aspecto morfológico interesante es la presencia de morfemas apreciativos: dimimutivos, aumentativos y despectivos. En todos ellos, suelen primar los valores afectivos sobre los verdaderamente denotativos, de tal forma que el autor no aumenta o disminuye magnitudes, sino que manifiesta su subjetividad hacia las realidades  a las que alude el sustantivo.
    El adjetivo: Debe ser tenido muy en cuenta pues sus posibilidades son muy variadas. Aumentan según sea su función y frecuencia: desde el adjetivo con función de atributo al grupo de adjetivos epítetos alrededor del nombre. Cela muestra toda su ternura y toda su ironía a través de la disposición binaria/ternaria de los adjetivos en torno al sustantivo. Su colocación respecto al nombre es muy variable: los adjetivos especficativos suelen posponerse al sustantivo, mientras que los explicativos se anteponen. Otro criterio muy a tener en cuenta es que los adjetivos valorativos se anteponen, mientras que los objetivos se posponen.
    El verbo: Los valores modales, aspectuales y temporales que el verbo ofrece son muy utilizados por casi todos los poetas. Convendría repasarlos en el manual de Lengua de COU. Así, Lorca, en su Romancero Gitano, utiliza el mismo sistema verbal que el romancero viejo, donde se priman los valores aspectuales del verbo (imperfectivo/perfectivo) en detrimento de los valores temporales. Igualmente expresiva es la oposición Indicativo/Sunjuntivo  en La realidad o el deseo de Cernuda.
    Determinantes y pronombres: Se unen generalmente al verbo para mostrarnos las personas gramaticales. La lírica muestra la subjetividad de un "yo". Y puede ir dirigida a una segunda persona, bien concreta (en los poemas amorosos), bien representación del lector, o a una colectividad. Blas de Otero, en Ancia, pasa del yo al nosotros para manifestar un cambio en la concepción de su poesía.

    Sintaxis.

         Los recursos sintácticos más frecuentes son:  paralelismo ( a veces acompañado de repetición), hipérbaton, asíndeton y polisíndeton. Los tres últimos son recursos escasos en la poesía del siglo XX. Por ello mismo, su aparición es muy significativa. El paralelismo suponen un detenimiento lírico y temporal, a veces en acciones o sentimientos que se repiten.

    Semántica.

        La mayor complejidad de los textos poéticos podría radicar en que predominan los valores connotativos frente a los denotativos. Remiten a determinados temas que suelen ser constantes en cada poeta, traspasando en muchas ocasiones un libro y abarcando la obra entera del poeta y hasta toda una época literaria.
        Generalmente, no afectan solamente a una palabra, sino a un grupo de ellas que mantienen un estrecha relación significativa. Estas reiteraciones léxico-semánticas van referidas a significados "clave" que es necesario comentar. Machado insiste en ciertos elementos como la tarde, la infancia, el recuerdo, las galerías, etc... Neruda, en los elementos telúricos. Abril, de Luis Rosales, lleva un título significativo por si mismo.
        Las figuras literarias referidas al plano semántico son muy numerosas.
    Figuras de pensamiento.
        La personificación o prosopopeya generalmente le sirve al poeta para trasladar sus sentimientos a todas las cosas. Aunque no muy  presente en los textos poéticos elegidos, hay dos figuras contrarias: cosificación y animalización: ambas se pueden rastrear en los Poemas humanos de Vallejo; están muy frecuentes, con otra intención, en el estilo esperpéntico que utilizan Valle-Inclán y Cela en sus respectivas obras. En estos casos, se trata de rebajar la dignidad de los personajes; en Vallejo, se parte de esa degradación del ser humano para aceptarla casi con alegría.
        La antítesis representa el contraste de ideas o pasiones (amor/odio, realidad/deseo). Al ser la visión del poeta un visión subjetiva, es muy frecuente que se vea alterada, sobredimensionada: aparecerá la hipérbole.
    Tropos
        El uso y la renovación expresiva de la metáfora es probablemente el rasgo más característico de la poesía del Siglo XX. Arranca en el Modernismo para pasar a la depuración expresiva de Juan Ramón Jiménez y llegar a la culminación con la Generación del 27. Siempre pone en estrechisima relación dos términos (real e imaginario), de donde proviene toda su fuerza expresiva. Se tratara siempre de explicar esa relación y los nuevos significados que adquieren los dos términos. En el Modernismo, la metáfora aparece vinculada con la sinestesia. Y en otras ocasiones, se podría establecer relación con el símbolo: no podía ser de otra forma, pues el Simbolismo francés es una de las fuentes de donde se nutre nuestro Modernismo. Tambien en relación con la metáfora, aparece el símil o comparación, que mantiene el deslinde entre los dos elementos puestos en relación.
        La metonimia ( Parece cada vez más inadecuado establecer la diferencia con la sinécdoque ) establece la relación entre el todo y la parte o viceversa. Establece cambios significativos importante, al reducir o ampliar la caracterización semántica de las realidades a las que se refiere.

    Teoría interesante sobre Machado

    http://www.auladeletras.net/material/machado.pdf

    Ejercicios sobre las funciones del lenguaje

    http://www.auladeletras.net/material/Repaso/ejercicios/Funciones.htm